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Dándole la vuelta al lago Llanquihue

Si quieres relajarte en un lugar innegablemente bello, el lago Llanquihue, en el sur de Chile, es todo lo que estás buscando. El camino que une todos los puntos del lago, es de 186 kilómetros en total y cuando lo recorras, una de las cosas que vas a notar, es la influencia de la colonización alemana en su arquitectura y en su comida.

Puerto Varas

Puerto Varas (Photo by Airkeep Team)

Alrededor de este enorme lago de 860 km. cuadrados, conviven grandes y pequeños pueblos, cascadas, muchos animales y colores en technicolor; así que toma tu auto o tu bicicleta y dale la vuelta completa.

Si no tienes auto propio la forma más fácil de hacer este viaje, es arrendar un auto en el lugar que te estés quedando. Nosotros nos quedamos en Puerto Varas, una ciudad con muchos restaurantes, hostales, hoteles y rent a car, en donde por $30.000 CLP aprox. (46 dolares aprox.) puedes arrendar un auto por 24 horas.

Alrededor del lago también hay una ciclovía estupenda, así que si tienes tiempo, arrendar bicicletas en Puerto Varas es una buena opción. El precio es de unos $15.000 CLP/ USD 23 aprox. por 8 horas.

La recomendación para disfrutar este viaje completamente, es quedarte al menos dos o tres noches en el sector, pero ir por el día también es posible. Si la bicicleta es tu transporte, una buena idea sería dejar tu exceso de equipaje guardado con uno de nuestros keepairs y recorrer el lago sin peso. Airkeep ya está llegando al sur de Chile.

Escultura de la princesa Licarayén en La Puntilla, Puerto Varas

Escultura de la princesa Licarayén en La Puntilla, Puerto Varas (Photo by Airkeep Team)

Antes de salir de Puerto Varas, no dejes de recorrer sus calles empinadas y su bonita costanera. Si te gusta el trekking, puedes ir a caminar al Parque Pumalín o subir el Monte Calvario, para ver el lago desde arriba. Si quieres algo más “tranquilo”, puedes visitar el extraño museo Pablo Fierro o ir a jugar en el casino.

Luego de esto ya estás listo para empezar la ruta e ir hacia cualquiera de los dos lados bordeando el lago. Nosotros empezamos por tomar el camino hacia el este. Luego de unos 45 minutos manejando y justo antes de llegar a Ensenada, tomamos el desvío hacia Petrohué, para ir a conocer el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales. Dentro del Parque encontramos dos imperdibles del sector: Los Saltos de Petrohué y la playa del Lago todos los Santos.

Saltos del Petrohue

Saltos de Petrohué (Photo by Airkeep Team)

Los Saltos de Petrohué, son grandes pozas naturales que se forman con las aguas del Río Petrohué y que pasan por el Lago Todos Los Santos. El agua color esmeralda cae entre rocas de origen volcánico y a su alrededor se encuentran enormes árboles nativos. La mejor época para visitar el lugar es en invierno, ya que la cantidad de agua es mayor y hace más espectaculares los saltos. La entrada para chilenos es de $2000 CLP (3 dólares) y para extranjeros $4000 CLP (6 dólares).

Si sigues por la misma ruta hasta el final, te vas a topar con el estacionamiento para entrar a la playa del lago Todos los Santos. No te vas arrepentir del desvío, porque si te gustó el agua esmeralda de los Saltos, acá la vas a ver en su plenitud. La playa es hermosa y tiene una vista impresionante del Volcán Osorno y el Volcán el Puntiagudo. No se cobra entrada.

Lago Todos los Santos

Lago Todos los Santos (Photo by Airkeep Team)

Volviendo a la orilla del lago Llanquihue, vas a encontrar la entrada a Laguna Verde, una caminata que se recorre en menos de 20 minutos y que te lleva a una laguna, obviamente de color verde intenso, producto de algas que viven en suspensión. También se pueden ver en ella algunos peces y durante la ruta se encuentran unos muy bonitos miradores para respirar y descansar un rato. La entrada es gratis.

Laguna Verde

Laguna Verde (Photo by Airkeep Team)

Si sigues bordeando el lago, durante el trayecto, puedes ver carteles que señalan varios pequeños pueblos, como: Las Cascadas, Puerto Klocker y Puerto Fonk. Si tienes tiempo para parar, en todos ellos vas a encontrar algunos lugares donde comer, casas de estilo germano para fotografiar y sus antiguas iglesias, muy interesantes desde el punto de vista arquitectónico.

Unos kilómetros más adelante está el encantador pueblo de Puerto Octay. Un lugar pequeñito, que parece no haber sido intervenido por el paso del tiempo. Acá tienes que obligatoriamente hacer una parada para conocer su plaza, su imponente iglesia y por supuesto ir a comprar al almacén de Quesos Puerto Octay, donde vas a ver una variedad exquisita de quesos, ideales para ir comiendo camino a nuestra próxima parada.

Iglesia de Puerto Octay

Iglesia de Puerto Octay (Photo by Airkeep Team)

A pocos kilómetros de Puerto Octay, vas a encontrar la ciudad de Frutillar, que se divide en Frutillar Alto y Frutillar Bajo. La parte alta, es hacía donde se ha expandido la ciudad o sea lo más nuevo y donde vive la mayoría de sus habitantes. La parte baja, por el contrario, ha sido preservada con la herencia Alemana de antaño y se ha adornado con nuevas y modernas construcciones que siguen la misma línea.

La costanera está llena de casitas y cafés pintorescos, en donde tienes que probar alguna de las muchas y maravillosas recetas tradicionales de kuchen, con una buena taza de chocolate caliente. Además debes darte un tiempo para recorrer el hermoso Teatro del Lago, justo sobre la costanera. Este es el teatro internacional más austral del mundo y uno de los centros culturales más importantes de Sudamérica. También desde aquí, vas a tener una hermosa vista de los volcanes.

Si tienes la suerte de que el día esté soleado, no dejes de bañarte en el lago, porque Frutillar es donde están las mejores playas del sector. El agua es fría pero transparente y lo bueno es que no vas a quedar con sal en el cuerpo, así que puedes seguir recorriendo sin incomodarte.

Playa de Frutillar y Teatro del Lago

Playa de Frutillar y Teatro del Lago (Photo by Airkeep Team)

Ya cayendo la tarde, rumbo al sur, sólo te queda visitar Llanquihue. Desde esta ciudad que le da nombre al lago y que en mapudungun significa: “lugar donde zambullirse en el agua”, tienes una vista panorámicas de los volcanes: Osorno, Calbuco y Tronador.

Llanquihue es bastante más industrial y mucho menos pintoresco que sus vecinos, ya que el desarrollo comercial fue deteriorando sus reservas naturales. Aún sobreviven 4 de sus humedales urbanos: Baquedano, El Loto, Los Helechos y el Humedal de las Ranas, en donde viven 70 especies de aves, 20 especies de peces y más de 100 plantas nativas. Estos humedales están en latente peligro, así que si los visitas, cuida donde pisas y no dejes residuos ajenos al ecosistema. Con este último lugar, ya estarás completando el círculo. Ahora debes tomar la ruta Panamericana, que te lleva de vuelta a Puerto Varas.

Anímate a conocer este hermoso lago y sus pueblos, además de su deliciosa comida. Recorre lo más que puedas y disfruta el viaje.

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