¿Cómo “hacer” Chile en 3 días?

Cada vez que leo en los blogs de viajes que alguien “hizo” un país en tantos días o cuando en los foros preguntan “¿tú has “hecho” tal lugar?, no puedo evitar pensar en que un país es mucho más que simplemente decir que estuviste ahí y pisaste ese suelo extranjero. Ir a un país es conocer su cultura, su gente y respirar ese aire distinto poniéndote en el lugar de los que viven ahí, aunque sea un poco.

Así que si realmente quieres “hacer” Chile en 3 días, puede que este post te decepcione; pero sí te vamos a ayudar a que estas escasas 72 horas valgan la pena. Si antes de leer ya te arrepentiste y fuiste directo a cambiar tus pasajes de vuelta, quédate atento que en nuestro blog vas a encontrar todos los datos para conocer este hermoso país con más tiempo.

Santiago de Chile

Santiago de Chile (Photo by Pablo García Saldaña on Unsplash)

Chile es un país largo, muy largo, mucho más de lo que se ve en el mapa. Si quisieras recorrerlo en auto de punta a punta, te tomaría unas 63 horas manejando sin detenerte a mirar. Así que, si tienes sólo tres días para conocer Chile, tómatelo con calma y no te estreses recorriendo grandes distancias.

Día 1

Probablemente si vienes a Chile, vas a llegar por el aeropuerto de Santiago, la capital. Si bien muchos viajeros creen que pueden prescindir de algunas capitales en sus viajes, yo creo que la capital de un país es donde se concentra su identidad. Generalmente son caóticas, ruidosas y no tan verdes, pero si lo que buscas es entender en qué parte del mundo estás, debes partir por ahí.

Desde el aeropuerto al centro de Santiago te demorarás unos 40 minutos, para llegar, puedes tomar transporte público, semi privado (compartido) o privado, es muy fácil.  

Santiago es gigante y podrías estar muchos días recorriéndolo, pero como sólo tienes un día, te recomiendo buscar un keepair en el centro de Santiago y dejar tus maletas con él, por el resto de tu viaje. Así que toma un mochila pequeña con un poco de ropa de abrigo, tu cepillo de dientes, un cambio y vamos a caminar.

Me enfocaré en el centro de la ciudad. No tienes mucho tiempo, así que te recomiendo ver algunos barrios emblemáticos:

El barrio cívico, en donde están el palacio de gobierno “La Moneda” y los edificios que albergan los distintos ministerios, además de la histórica Plaza de armas, en donde está la Catedral de Santiago y el kilómetro 0 de la ciudad. Si ya tienes hambre, puedes cruzar el Río Mapocho e ir a almorzar al multicultural “Tirso de Molina” un galpón que alberga una oferta increíble de platos de distintos países. En otra ocasión les hablaré de las maravillas que hay ahí adentro.

Los Barrios Bellas Artes y Lastarria son sin duda dos de los barrios más lindos de Santiago, con sus casonas antiguas, cafés y museos, además de una extrañeza de esta ciudad, el Cerro Santa Lucía, que está justo en el medio de las interminables calles pavimentadas. Si tienes ánimo y tiempo para subir, puedes sacar una linda foto aérea del centro y sus alrededores.

Barrio París Londres. Este barrio de sólo 3 o 4 cuadras, está escondido al costado sur de la Alameda. Guíate por la Iglesia de San Francisco, una iglesia roja y grandota (la más antigua del país) que está justo en la Alameda y da comienzo a las calles adoquinadas y la arquitectura propia de la Europa de 1920, que contrasta con los modernos y gigantes edificios que te avisan cuando se acaba la magia de este barrio.

Por supuesto que Santiago es mucho más que esto, se necesitan días para recorrerlo entero, pero ya conoces un poco y por supuesto con esta probadita vas a querer volver.

Después de este largo día de caminata, te recomiendo no dormir en Santiago, sino que tomar un bus a Valparaíso, en el terminal de buses de Santiago. Tienes dos horas para mirar por la ventana o dormir. Si no estás muy cansado y quieres seguir conociendo, esta jugada te va a permitir disfrutar de la noche porteña, un imperdible si vienes por pocos días a Chile. Sal a bailar a los cientos de clubes nocturnos de todos los estilos que hay en cada sótano, tómate algo en los bares abiertos de domingo a domingo o come comida chilena, en los restaurantes del puerto.

Día 2

Hoy vas a estar muy feliz de haber dejado tus maletas en Santiago. Valparaíso sube y baja, es distinto a cualquier parte que hayas visitado y puedes amarlo o odiarlo. Yo soy de las que lo ama, así que el consejo es que abras los ojos y mires como esta ciudad que crece desde el plano al lado del mar, hasta la punta de los cerros, te abraza con sus casitas de colores, sus cafés chiquititos y sus ascensores tan viejos que crujen cuando te subes. Los Cerros Alegre y Concepción son los más turísticos y más ordenados, sin perder la magia. Han sido tomados por refinados restaurantes de cocina de autor y cafés sofisticados, si eso te gusta, quédate y explora, está bien darse un gusto.

Valparaíso, Cerro Concepción

Valparaíso desde el Cerro Concepción (Photo by Airkeep team)

Si quieres conocer algo más auténtico visita el Cerro Polanco con su ascensor vertical metido en un túnel húmedo y antiguo y, en la cima de la torre, un mirador panorámico. El artístico Cerro Bellavista con su Museo a Cielo Abierto, que no es más que muchísimos coloridos y extravagantes murales pintados en cada calle. O el Cerro Cárcel, que sí tiene una cárcel, convertida en centro cultural hermoso en su cima. Y en la noche, descansa o disfruta de nuevo de la noche porteña, vale la pena.

Día 3

Es tu último día, tómatelo con calma. Literalmente tómatelo, porque hoy te recomiendo visitar el valle de Casablanca. A menos de una hora desde Valparaíso, se encuentra este valle en donde se dan algunos de los mejores vinos del mundo, así que permítete ser un turista más, elige una viña (grande o familiar) y disfruta de sus degustaciones. O contrata un tour, anticipadamente, con alguna agencia online, que te va a llevar por distintas viñas con un grupo de gente con tantas ganas de tomar como tú. Disfrutar del vino chileno es algo que debes hacer en tus tres días en Chile.

Casablanca, Viña Indómita

Valle de Casablanca, Viña Indómita (Photo by Airkeep team)

Ahora ya sabes un poco más de este largo y diverso país. Para tu próximo viaje, danos más días y visita los contrastes que tiene esta tierra, por ahora, vuelve a Santiago. Agradécele a tu keepair por haber tenido un tan buen lugar donde guardar tu equipaje y haberte quitado un peso de encima. Buen viaje.

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